Hablamos con Carlo Padial: de los vídeos de Playground a Dr Portuondo
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Carlo Padial

Hablamos con a Carlo Padial: de los vídeos de Playground a la novela psicoanalítica

Conoces a Carlo Padial, aunque no lo sepas. Has visto sus famosísimos vídeos en Playground, en los que acumula millones de visualizaciones con sus reflexiones pasmadas sobre la vida moderna.

Pero además de hacer estos vídeos, Carlo es también director de cine y escritor. Doctor Portuondo es su tercer libro, uno en el que reflexiona sobre dos años de psicoterapia con un psicólogo bastante inusual. Su manera de mirar a la vida y a la humanidad está tan presente en este libro como en el resto de su obra. Por ello, quisimos saber más cosas sobre él.

Hay un vídeo tuyo que se llama ‘conociendo a Carlo Padial’. ¿Tú le conoces?

No. Cada vez conozco menos a Carlo Padial. Con este libro me ha pasado algo extraño, me ha servido como test de Rorschach a mí mismo, y aún estoy tratando de interpretarlo y sacar cosas del test. Según me hago mayor, soy cada vez más neurótico, y esa neurosis se expresa como una especie de terror incertidumbre, de terror invisible.

Esta es tu primera “novela al uso”, al menos, como relato largo. Sueles optar por la narración fragmentada.

No, no me ha costado centrarme. Porque para mí producir es centrarme, es crear cosas. Mi vida privada son un montón de incertidumbres, pero mi vida creativa es centrada. Aun así me costó escribirlo, porque son memorias divertidas, pero duras, entonces está muy centrado en un momento de vida en el que hacía psicoanálisis con el Dr. Portuondo. Me costó plasmar algunas cosas. Y en la parte formal, sí que me costó un poco romper con mi tendencia habitual que es lo fragmentado. Me gusta que las cosas estén rotas, lo más rotas posibles. Es algo decidido. Es un ejercicio articulado de contar algo de principio a fin, sí que tuve que hacer cierto click mental para conseguirlo.

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Ya que hablas de tu vida profesional, más centrada… ¿Cuándo te preguntan a qué te dedicas, qué contestas?

Suelo responder que escribo cosas, dirijo vídeos, películas… pero no me identifico como escritor o director, eso es algo muy pretencioso y es algo que te tienen que asignar los demás, desde la distancia. Me parece alucinante esa gente que pone en su perfil de twitter que son escritores o directores de películas. Incluso aunque hayas hecho una o dos películas. Es un insulto a la historia del cine. ¿Qué pasa, qué de golpe eres John Ford? Por lo menos haz una película buena. Por eso digo que escribo libros, dirijo películas pero que soy un poco un infiltrado, alguien que no se siente a gusto en ninguna parte. Nada lo siento como mío. Menos quizá el Bracafé, que hay en Barcelona, que me gusta mucho, es un sitio especial.

Dentro de que no te identificas con cosas… como llevas lo de que te llamen humorista. ¿Te encuentras cómodo dentro del posthumor?

No tengo ningún problema con que me clasifiquen así. Me parece hacerse el chulo negar lo que te ponen. Es obvio que yo tengo un sentido del humor, y que las cosas que me mueven siempre tienen una carga humorística. Ahora bien, es cierto que aunque no tengo problema, lo que entendemos por humorista es algo que es insuficiente por la falta de humor. Cuando eres un verdadero humorista, un verdadero guasón, el humor se te queda pequeño. Pienso en Buñuel, en Polanski, en Kafka, todos son grandísimos guasones a los que nadie califica como humoristas. En el momento en el que te pueden meter tan claro en el cajón de humoristas, te mueves en unos parámetros muy limitados. Hay que aspirar a ser guasón,  y dejar atrás el humorista. Yo soy un guasón que toca muchas teclas.

Polanski

¿Qué influencias detectas tú mismo en tu propio trabajo?

En Doctor Portuondo me interesan los europeos locos del siglo XX y el siglo XIX. Desde Moupassant hasta Michaux… me gusta esa figura del escritor europeo que va por libre tipo Ionesco… aunque Ionesco entra del teatro del absurdo. Pero que su obra es una especie de exploración interior de ciertos estados de ánimo suyos. Eso me interesa. No me interesa mucho la literatura americana, ni la literatura reciente. Son gente que se escinde y empieza a agitar la jaula. Y es lo que me gusta.

Véndenos el libro

A mí me cuesta vender los libros, porque me cuesta conceptualizarlo. Pero diría que es una memoria, con una serie de componentes ficticios, inspirada de los cinco años que estuve haciendo psicoanálisis con el Dr. Portuondo, una de las personas más fascinantes que he conocido nunca. Es un exiliado cubano que vivía en Barcelona y que, pese a ser freudiano estricto, te chillaba, se estiraba en el diván, rompía todas las reglas estrictas de la psicoterapia tradicionales. Buscaba despertarte, buscaba la catarsis. Es totalmente vigente, especialmente en la era de las redes sociales, en las que todo el mundo está absorbido por su propio yo.

Qué consideras tú ser un escritor de éxito

Pues igual que ser un director de cine de éxito o cualquier cosa creativa de éxito: dedicarte a perseguir tus intereses. Cada año que puedo dedicarme a esto, y ya llevo unos cuantos, lo considero un privilegio. Cada día que me levanto y estoy aquí o estoy grabando un vídeo… es un privilegio. Son proyectos que he querido hacer yo. Eso es un regalo. Para mí eso es el éxito. Cuando te puedes dedicar exclusivamente a que te gusta de verdad, eso es el éxito.

Hablando de vídeos, ¿fuiste un pionero de Youtube? Tú mismo, con ‘Los pioneros del siglo XX’

Más que pioneros de Youtube, fuimos pioneros de anticiparnos al momento de ahora. Entendimos que venía una revolución tanto a la hora de crear contenidos como a la hora de comunicarlos. Tanto nos anticipamos que tuvimos que esperar, como en una estación de metro mierda, durante varios años. Nos pusimos a grabar contenidos sin esperar a que nos buscara nadie. Cada vez ganábamos algo, lo gastábamos en equipo. Y así nos ha ido, hemos hecho cientos de vídeos. Para Playground hemos hecho miles.

Háblanos de tu película

Se llama Algo muy gordo, es una peli con Berto Romero… y más gente, todos muy guays. Creo que es una cosa original, diferente. Berto me dijo que quería hacer algo, yo le di una idea muy rara y le pareció extraordinaria. Hemos escrito el guión juntos y encontramos un productor con el que nos entendemos perfectamente y en ningún momento nos ha cambiado nada. La intención es hacer un tipo de comedia diferente, sumirnos en el potencial que puede tener la comedia con efectos especiales para hacer un tipo de gagas que solo se pueden hacer de esta manera. Yo soy muy fan de las pelis de Adam Sandler, de Eddie Murphy, que todo el mundo odia, en las que puedes meter pastillas de amor en ese formato, que no se aceptan en otros formatos. Es una manera de meter las ideas más extrañas que hemos tenido.

Dinos un libro imprescindible para un cineasta

Las notas del cinematógrafo de Robert Bresson. Son como lo más básico, el ABC, pero son imprescindibles. Y las conversaciones de Bogdanovich y Welles. Son las hermanas pobres de las de Truffaut con Hitchkock, pero me gustan más porque conecto más con las cosas que hizo Welles.

Welles

¿Y cómo escritor, una película imprescindible?

Pues relacionándolo este libro, La vida de las marionetas, de Bergman. Es una película profundamente literaria, que explota muy bien la palabra en el cine. Y luego también Pickpocket de Bresson, es uno de mis héroes.

¿Carlo Padial escucha música cuando escribe?

No, cuando escribo no, pero escucho mucha música afroamericana. Salvo alguna excepción no escucho música hecha por blancos, salvo alguna excepción (Zappa, Joni Mitchell). Me gusta Marvin Gaye, Prince, Sly and the family Stone. Ultimamente escucho mucho rap. Está muy denostado, pero no para de proponer la modernidad. Future, Young Thug, me pongo lo más nuevo. Y me flipa.

Quieres ser negro, como aquel vídeo

Claro, ese vídeo lo dirigí yo y es mi deseo de ser negro. Creo que lo he conseguido ya. Me comporto como un negro, intento leer bien como un negro… todo negro.

Te gusta el swag

Bueno, es más bien un rollo Denzel Washington… Prince, Rick James, Marvin…

RickJames

Cómo que en una trayectoria como la tuya, haces hits para Playground y la gente se vuelve loca

Es raro, es como que se ha producido una alineación entre nuestros intereses, que venimos desarrollando desde hace 10 años, por nuestra y  con el momento presente. Muchas de las cosas que nosotros enseñábamos a las televisiones y las productoras y no las entendían, ahora es el lenguaje que se está explorando. Y en España podemos decir que lo estamos explorando mucho. Ese vídeo, por ejemplo, es una ficción diseñada para consumir en redes sociales. Tienen todas las cosas que la gente hace en las propias redes sociales, las he cogido y la gente la consume de la misma forma. De manera natural, lo ha aceptado. No estábamos locos, hay maneras nuevas de narrar.

¿Hay más gente planteando esta clase de cosas?

Es un momento fantástico para hacer cosas nuevas. Hay un elitismo que asusta en el audiovisual. La gente quiere rodar de una manera porque es lo que le remite a ciertos referentes. Y por ello muchos se niegan a abrazar estos nuevos lenguajes.

Carlo Padial ha editado Doctor Portuondo en Blackie Books, y puedes seguirle en Twitter. 

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