Vuelve 'Heavy': los cómis metaleros de Miguel B. Nuñez
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Heavy

Heavy: los cómis metaleros de Miguel B. Nuñez

Miguel B. Núñez ha compatibilziado rock y música durante toda su vida. El comiquero y ex componente de Humbert Humbert, ha unido estas dos tendencias en la serie de tebeos Heavy 1986 y Heavy: los chicos están mal. Un tebeo costumbrista que resultó ser una de las propuestas nacionales más aplaudidos de 2017. El cómic cuenta la historia de unos chavales, totalmente metidos en la cultura del rock duro de la época,  en la Madrid de los 80. Historias cotidianas con una banda sonora a ritmo de Judas Priest y Barón Rojo.

El éxito del cómic le ha llevado a producir una secuela, Heavy: Los chicos están mal, que continúa las aventuras de la bandas de Suso y compañía. Nuestro amigo José Viruete habló un poco con él para saber más de este nuevo cómic tan musical.

Esto es lo que nos contó Miguel B. Nuñéz, autor de los cómics Heavy

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Lo primero, cuéntanos qué te ha impulsado a hacer una secuela de este tebeo.

Pues que el tebeo ha funcionado, ha gustado, y yo tengo aún muchas historias que contar. Es, en buena medida, mi propia adolescencia. Es un tributo muy honesto.  En la ficción relacionada con el heavy se deja de lado el lado más costumbrista.

Creo que hay que dejar claro que Heavy  no es un tebeo sobre heavy…

No, claro. Es un tebeo sobre adolescentes. Sobre los adolescentes que conozco yo. Tiene un punto costumbrista. Me encantan las historias de adolescentes. A mí  encantan las películas como Jóvenes Rebeldes (Over The Edge, 1979, Jonathan Kaplan): son chicos rebeldes, en la periferia, en una zona en la que no tienen nada para ellos. O Miradas y Sonrisas (Looks and Smile, 1981, de Ken Loach)… Pueden ser referencias.

Heavy es una historia de barrio…

Eso es. El barrio era un poco nuestro mundo. Y mira, me acuerdo de la película Barrio, que es un barrio muy madrileño, y no me gustó. Porque ahí se aburren, están muertos de asco. Si eres un chaval, no paras. Se juntan tres chicos… ¿y no se vacilan? En el barrio no paraban de pasar cosas.

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Quizá es la mirada de alguien de fuera…

Claro. Es la mirada de alguien más privilegiado que de repente ve eso y le fascina. Pero que no entiende que los chavales tampoco tienen por qué aburrirse.

Los chicos NO estaban tan mal. ¿De dónde viene el título?

Viene de una canción de Topo. No era un grupo heavy, pero se escuchaba mucho en la época. Encaja en el universo. El mundo heavy entraban cosas que no eran de metal. Marillion entraban, o Coz… estaba todo mezclado. En Canciller, las primeras canciones siempre eran algo más tranquilas: Marillion, Survivor…

Era un poco el mundo del “Heavy Rock”

Algo así. ¿Qué heavy no escuchaba Leño? Todo el mundo. La editorial sugirió, además, que marcáramos un poco que esto era “otro Heavy”, y ponerle lo de la canción de Topo iba bien.

Una cosa que me gusta muchísimo es que el tebeo no va de músicos ni de grupos. El heavy es en el entorno, lo que escuchan… pero lo músicos nunca aparecen. Se les menciona, se les referencia, inspiran actitudes, pero no se personan. Son figuras mitológicas.

Exacto… es un tebeo sobre unos chavales de Madrid. Para nosotros eran como dioses. Y era casi mejor: Alice Cooper se pasa el día subiendo fotos de coches y golf a su Facebook. En su día, Alice Cooper no era alguien de este mundo. Ahora es diferente.

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Ahora el artista tiene que tener un contacto constante con el público.

En ese momento el contacto era cero. Pero a veces podían ser cercanos, se hacían una foto contigo, pero como se podía tener un momento de cercanía con Dios.

En América era diferente. En Wayne’s World son dos mataos, pero conocen a Alice Cooper.

Aquí ni eso. Mira, yo cuando presenté el primer Heavy, lo presenté con Chino de Banzai y Leonor Marchesi de Santa. Eso ni me lo planteaba, me lo dicen de crío y no le mlo creo. Estaban en otro mundo.

Y si ya te gustaba algo tipo W.A.S.P…

¡O King Diamond! La de historias que circulaban sobre él, que si dormía en un ataúd… y yo si veo a Blackie Lawless por la calle me cambio de acera. Es algo muy propio de la cultura pop, y más aún de la cultura heavy. La fantasía.

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El escapismo

¡Escapismo total! Dio era un tío súper majo, pero tú te imaginabas que vivía en su castillo. Eran gente inalcanzable. Pero tampoco esperabas alcanzarles. Ni lo necesitabas. Tenían otra función. En este nuevo cómic también hay momentos de adoración de ese tipo.

¿Hay algún salto temporal entre los dos tebeos?

Nada, continúa justo donde lo dejé. Es la segunda mitad del 86. Si hago más, creo que pasaré un poco del tema de los años, porque es agotador tener que estar siempre comprobando si este disco había salido ya o no, si llevan la camiseta adecuada…

¿Eso lo tiene en cuenta la gente?

Pues algunos sí. Fíjate, que del primer tebeo, hay gente, curiosamente algo más joven, que me han dicho que los 80 no eran así. Por ejemplo, que Venom no gustaban, y que nadie llevaba camisetas de ellos.  Y mira, se veían muchas camisetas de Venom en el 86. En concreto, una camiseta que vendía el Boletín Discoplay. Y por suerte, están escaneados TODOS los boletines Discoplay, así que es fácil de demostrar.

Huy, que maravilla. O sea, que la semilla del metal extremo estaba ahí plantada

Los blackmetaleros de los 90 llevan mal que ya en el 86 hubiera ahí esa semilla. Que eso gustara. La camiseta te la pillabas, además, porque molaba, porque era satánica. Algunas de las camisetas que salen no las pude tener o ver… la camiseta de Suso que lleva del Special Forces de Alice Cooper es la que yo deseaba tener.

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Que disco tan olvidado. Que etapa tan olvidada esa de Alice Cooper. Ese, el Dadá…

Total. Y son discos buenísimos. A mí la época que más me gusta es la de mediados de los 80: el Raise Your Fist and Yell, el Constrictor… los prefiero mil veces al Trash. Me acabó gustando, pero verle peinado como mi novia… lo rechacé.

¿Y Kane Roberts, te gustaba?

¡Me pone muchos likes en el Instagram! Claro que me gustaba, además la imagen que tenía era graciosa. Me encantan esos discos en los que metió mano, tanto los de Alice Cooper como sus discos en solitario.

Imagino que has llegado a un público diferente.

En la Feria del libro, que estuve firmando, me di cuenta de que se lo llevaba mucha gente que no me conocía. Veían la portada con los cuernos y les llamaba la atención, pero no sabían que existía un cómic así.

Quizá el tebeo no es tan popular, pero se ha ampliado mucho el espectro.

Por ejemplo, hay muchas más mujeres haciendo y leyendo cómics… quizá fue a raíz de Ghost World, tanto el cómic como la película, no sé. Es una percepción que tengo. Era la época en la que empezaba un poco las editoriales independientes. Cuando empezaba gente como Fermín Solís, Sandra Uve, Sergio Córdoba…  Pues apareció Ghost World, que fue el superventas del cómic independiente. Eso, Peter Bagge, María Colino…

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Se creó un nuevo público de lector de cómic.

Han cambiado muchas cosas. Es como las películas de superhéroes. Nadie te mira mal porque te gusten los superhéroes. Al final hemos ganado. Yo percibo que el tebeo sí tiene ya un cierto respeto y un público variado. Ahora hay que ampliarlo, claro. En ese aspecto, hemos ganado.

Le ha pasado como al heavy metal, podríamos decir.

Claro. Ahora tiene ese poso guay, quizá por lo retro. Pero a la gente le gusta. Hombre, objetivamente, es una música que mola escuchar. Es potente, está muy bien tocada, suena bien… Hay un trabajo detrás. Tú escuchas a Van Halen y es innegable que ahí hay mucho talento.

Y los heavys, el mundo de la música qué tal lo ha acogido.

Pues bien… me invitaron a la radio del Mariskal, ha salido en algunos medios. Sé que ha salido en medios musicales, también. Lo que pasa es que llega un momento de tu vida en el que no puedes seguir leyendo reseñas de música. Ya lo has leído todo del derecho y del revés.

¿Y a los rockeros les gusta tu estilo? Porque no tiene nada que ver con el arte que se asocia al género.

No, pero es que Heavy es una historia de unos chavales. No es una historia del demonio, de monstruos. El estilo de portadas, de disco de Iron Maiden, eso no funciona en una historia como ésta. Normalmente, la ficción de este tipo siempre es “un fan del heavy que su fantasía se hace realidad”, y hay demonios, monstruos, el mundo del rock que cobra vida. Eso a mí no me interesa.

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Tu historia no tiene nada que ver. De hecho, tus personajes ni siquiera montan un grupo.

Bueno, hay algún personaje que está en alguna banda, que es el que mola. Las bandas llegaron después, pero los instrumentos, las clases… no todo el mundo tenía acceso a ello.

Es algo que no estaba en tu entorno.

No. Ellos (los personajes del cómic) van buscando trabajo de otras cosas. Lo que salga. Tu entorno, tu clase social… es una cosa importantísima. Es una barrera muy difícil de superar. La periferia te marca toda la vida. Hasta estudiar una carrera era algo que no estaba en mi entorno. Las chicas trabajaban de cara al público, nosotros, pues a cargar cajas, para ganar dinero e irte ya de casa.

Y el heavy conectaba por eso. Los héroes eran todos de clase obreras, de ciudades industriales. Quizá sufría un desprecio por eso, como pasa ahora con otras músicas.

Por supuesto. Y en parte el desprecio que había él venía de gente burguesa, que lo despreciaba por ello. Les fascina, pero a la vez lo desprecian. Pero el heavy pudo con todo, con el tiempo derribó esas barreras. No es música tosca. Bueno, una cosa como Motorhead puede ser, pero Lemmy le mola a todo el mundo. Eso une, porque a todos nos mola un supermacarra como Motorhead. Pero es cierto, y yo lo he percibido mucho al conectar con la gente.

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Imagino que estarás contento con el recibimiento. Yo al menos, percibo que ha sido bueno.

Es un tebeo que ha gustado y ha vendido bien. Tampoco una cosa loca, pero ha vendido bien. De hecho es el primer tebeo que he hecho que he cubierto el adelanto, porque siempre dejo a deber, jaja. La gente se cree que un éxito tira del resto del catálogo, pero no es así. Y yo hago cosas muy diferentes. Lo único que busco es poder seguir haciendo un tebeo que me gusta, sobre algo que conozco, y que le guste a la gente.

Y eso que has llegado a publicar en El Víbora y todo.

Ahora es mucho más fácil publicar. Los ilustradores de mi quinta, cuando teníamos 30, nos comíamos los mocos, y ahora también. Los más jóvenes ves que se quejan, que se lo toman con mucha calma. Si pillas una buena racha, puedes quejarte, pero aprovéchala. La realidad es que hay mucha gente que llevamos 20 años y no podemos vivir de ello… de nuevo, es parecido a la música.

Necesitas una canción en la radio.

¡Y no es nada malo!

Aunque en estos entornos, se tachaba de “comercial” a algo y ya era lo peor.

Es bueno, que la música sea radiable. A mí me encantan los discos de Bob Seger que eran más AOR, más radiable. Es el prejuicio contra el rock melódico. A los de nuestra generación se nos metió en la cabeza de que sonar en la radio era malo. La música de unos Zeppelin, o Allman Brothers era radiable en su día. Era un sonido que pegaba. En los 70 era bueno ser radiable, en los 80 y 90, era malo. Creo que es una equivocación.

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Esnobismo.

Eso pasaba mucho en el periodo del thrash metal. Tenías que ser más exclusivo, se buscaban grupos más minoritarios. En su día no podía con el metal extremo, pero ahora es cuando lo estoy escuchando más.  En su día solo podía con Venom.

La gente estaba muy polarizada. Pasaba lo mismo con el AOR.

Jaja, pues el AOR era un poco lo peor que te podía gustar. Yo estaba en el límite, del glam rock. Pero esa música, así como de película… eso sí era épico, y no el power metal. Claro, es que en la época de grupos como King Kobra, también estaba saliendo Metallica. Tenías que decidir, o eras un pastelazo o un tipo muy duro.

Tenemos que ir terminando. ¿Qué preparas ahora?

Estoy preparando una tienda con originales, estoy preparando originales nuevos y recuperar algunos que tenía por ahí. Tengo que buscar a ver que puedo encontrar que interese a la gente. Y editarlo fuera de España. Lo interesante es que puedas vendar en varios mercados, que puedas vender un poco en diferentes sitios y recibir tus royalties de otros sitios. Yo quiero que se edite en Latinoamérica, creo que podría gustar mucho.

Y en el resto de Europa. Yo creo que es bastante vendible.

Yo creo que también. Es un cómic que tiene un target, una audiencia que le va a hacer caso. Y eso al margen de la gente que le gusta el cómic, simplemente. En España es muy difícil vivir sólo de hacer tebeos.

Tebeos como Madonna no existe al menos ha salido en Italia.

Por ejemplo. Son cosas que tienes miles de fans. Judas Priest tienen millones de fans. Yo tengo ya en la cabeza el tercer cómic, espero poder editarlo. Es muy parecido al negocio de la música, por los porcentajes que se mueven… Si tienes compañía de discos, el segundo LP es prácticamente lo pagas tú, ya no hay adelante. Es mucho trabajo.

Curiosamente, cuando tú hiciste tu banda (Humbert Humbert), te alejaste mucho del heavy.

A mí también me gusta mucho el punk. Cuando descubrí grupos como The Stooges, MC5, TheCramps… me di cuenta que podías coger una guitarra y tocar. Hacer canciones. Ese esnobimo también pasa en el heavy, que desprecia otras cosas. Steve Harris decía que el punk es Heavy mal tocado. Yo no lo creo así. Yo lo oigo esas cosas y pienso: “puedes sacar una canción tan chula con tan poco”. Pero yo, después del metal de esa época comencé a escuchar punk, a comprar el Ruta…

No son universos incompatibles.

Yo lo compatibilizaba con cosas como Suicide, como Bob Diddley, que me parece un musicazo. Pero por todas partes te decían que no te podía gustar todo. Me di cuenta de ello cuando empezó el tema más thrash, más extremo, que fui desconectando. Pues sí, me gustaban Megadeth, me hacían gracia Anthrax. Pero me gustaban más Poison.

Poison tenían mucho talento para hacer canciones redondas.

Poison molaban muchísimo, con ese rollo rocanrolero. Y luego pues eso, empecé a apreciar cosas más crudas, menos técnicas… y fui descubriendo mucha música que también me encanta.

Para terminar, dime diez discos del género que sigas escuchando.

Pues así, sin orden ni concierto:

Warlock – True as Steel

Ozzy Osbourne – Ultimate Sin

Dio – Holy Diver… de Dio podría escuchar otra cosa. Puedes ser heavy solo con Dio, tiene tantos discos buenos…

Black Sabbath – Master of Reality

Twisted Sister – Stay Hungry

Mama’s Boy – Power & Passion

King Diamond – Fatal Portrait

Thin Lizzy – Thunder & Lightining, aunque John Sykes en directo luego no me gustaba, era muy pasota.

Lizzie Borden – The Murderess Metal Road Show

Marillion – Misplaced Childhood

Y de regalo, uno español:  Asfalto – Cronofobia

Heavy y Heavy: los chicos están mal está publicado por Sapristi. Sigue a Heavy y Miguel B. Nuñez en Facebook.

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