La La Land, La ciudad de las estrellas es sin duda la película del momento. Las entradas se agotan en los cines, todo el mundo canta sus canciones y el film ya cuenta con 14 nominaciones a los Óscar, igualando el récord existente. La prueba definitiva de su popularidad es que… ya han salido varios memes usando sus imágenes.

Uno de sus méritos es que ha despertado la curiosidad de millones de personas por el musical clásico. Si te ha encantado y quieres saber más sobre este tipo de cine más allá de Grease, te vamos a recomendar algunas películas que tienes que ver. Y, para completar la jugada, algunos films que te ayudarán a comprender mejor película de Damien Chazelle que está arransado ahora mismo.

En Alas de la danza

Las comparaciones de la pareja Ryan Gosling / Emma Stone con la clásica pareja que forman Fred Astaire y Ginger Rogers se han escuchado desde el primer día. Si quieres comenzar a disfrutar de la filmografía de estos dos titanes del baile, En alas de la danza (Swing Time, George Stevens, 1936) es una buena opción, por encima de Sombrero de copa, que es algo más sosilla, a pesar de sus grandes coreografías. Más de un número musical te recordará directamente a varios de los que verás en La La Land.

Cantando bajo la lluvia

Lo imaginabas, ¿verdad? Al margen de lo que le pueda gustar al sector más cinéfilo, Cantando bajo la lluvia es un clásico que sigue siendo muy divertido. Las canciones son memorables y es también un film sobre la historia del cine: la evolución desde el cine mudo a los años dorados de Hollywood.

Melodías de Broadway

No queríamos repetir con muchas películas de Astaire Pero era inevitable incluir el que muchos críticos consideran “el último gran musical de Hollywood”. Es una exageración muy tremendista, pero no cabe duda que este film de 1952 tiene todos los ingredientes de los clásicos, un gran uso del color y una realización moderna para la época. Y trata sobre el mundo de los musicales de Broadway, con lo cual seguimos aprendiendo sobre este género.

Los paraguas de Chesburgo  y Las señoritas de Rochefort 

El cine europeo dio también grandes musicales. Sus números no son tan fantasiosos como los de La La Land, pero es imposible no ver estos clásicos de Jaques Demy (de 1964 y 1967, respectivamente) y no recordar la escena de apertura. El colorido y optimismo de sus películas te recordará mucho a la luminosidad que aparece en esta película.

West Side Story

Es la única película que Chazelle reconoce haber homenajeado directamente, en concreto, en la escena del tráfico: buscaba recrear los números del coreógrafo Jerome Robbins. Aunque no hayas visto este film, seguro que te suena alguna de sus canciones. ¿Un musical sobre pandilleros juveniles? Por supuesto que sí.

Bailar en la oscuridad

Queríamos incluir también un musical más moderno. La película de Lars Von Trier es posible que no te deje especialmente feliz, y no ha sido una influencia en La La Land.  Los coloridos números musicales que imagina Bjork son un mero contraste con la duro de la vida que lleva. Es una manera de comprobar que los musicales pueden ser muchas cosas y funcionar de muchas maneras.

Y además deberías ver…

Dirk

Boogie Nights

Chazelle reconoció que se fijó en este clásico moderno a la hora de retratar la ciudad de Los Ángeles.  ¡Y  también tiene algún pequeño número musical y todo!

whiplash

Whiplash: música y obsesión

¿Cómo? ¿No has visto aún la anterior obra del director de La ciudad de las estrellas? Esta historia de superación de un joven batería de jazz es uno de los mejores films de 2014. No te la pierdas.

James

Rebelde sin causa

En una de las escenas, Gossling y Stone están viendo esta película. Es una excusa tan buena como cualquier otra para acercarse a la mítica figura de James Dean y recordar ese pasado que Chazelle afirma que “Hollywood está olvidando”.